Elida del Carmen Carillo

ELIDA DEL CARMEN CARRILLO
"La Mariposa del Llano"




Esta caracoleña nacida en las entrañas de las extensas sabanas araucanas, fue una de las pioneras del baile del Joropo, a nivel de concurso, según los expertos.

Queremos iniciar este año 2013 preguntándole a los lectores de Camino Real, qué piensan, sienten y han hecho a lo largo de su vida, los personajes de Arauca a nivel cultural, político, económico, social, educativo y en fin, quienes han querido compartir con el equipo periodístico, todas sus experiencias.

Con la sonrisa a flor de labios que siempre caracterizó a esta hija de las sabanas de la vereda Feliciano, corregimiento del Caracol, municipio de Arauca, nos recibió para contar y revivir sus épocas de bailadora de joropo criollo sabanero, el cual le dio grandes satisfacciones y reconocimientos.

Elida Carrillo, conocida como “La mariposa del Llano”, a sus 73 años, y consciente que el tiempo ha pasado, hoy disfruta de la grata compañía de uno de sus hijos en una casa-campo ubicada en el barrio Fundadores, pero quiso dejar volar sus recuerdos y vivencias maravillosasque le dejó su pasión por el baile del Joropo.

Su hogar, sus hijos, su familia

Doña Élida, de tez delgada, mediana estatura, piel trigueña y enteramente conservada y bendecida por la salud, es la madre de cinco hijos: Jaime Ernesto, Orlando Iván, Emma Audrey, Julia Madaly y Leider Enrique, quienes le han dado 13 nietos y 4 bisnietos.

Hoy se siente orgullosa porque gracias a su labor como modista y alternando con los premios que obtenía bailando joropo, logró educar y formar a sus hijos, quienes con esfuerzo propio han alcanzado una profesión que les permite mejorar su calidad de vida y la de sus familias.

Desde hace cinco años vive con su segundo hijo, el destacado abogado Orlando Iván y los integrantes de su hogar, con quienes disfruta la tranquilidad de la vida de campo.

Es además, tía de los hermanos Farfán Carrillo, por ser la hermana de Juana Josefa, la madre de los hijos de la vereda El Caracol y que tienen entre ellos grandes artistas y cantautores de reconocimiento mundial, como es el caso de “El Coplero Sentimental”, Juan Fernando Farfán Carrillo y Pedro Jesús Farfán Carrillo, “El Gallo que más canta”.

Su pasión por el baile del Joropo

Pese a que sólo en el año 1972 (tenía para la época 30 años) tuvo la oportunidad al lado de otras cinco parejas de representar al departamento de Arauca en un evento en la ciudad de Medellín, del cual les relataremos más adelante, cuenta Élida del Carmen, que desde muy niña le apasionó la música y por eso observaba con detalle la danza en los parrandos que organizaban los viejos de la época en las diferentes fincas, donde se reunían familiares y vecinos.

Sus primeros parejos para perfeccionar el baile fueron la escoba, sus sobrinos, familiares y vecinos; danza que practicaban a escondidas, porque no les permitían participar de los bailes de los adultos, pues los jóvenes debían esperar que les organizaran las actividades propias para ellos.

Esa primera representación del departamento de Arauca a los Polímeros Colombianos, en la ciudad de Medellín, se dio por iniciativa del cantautor, escritor y poeta Hugo Mantilla Trejos, con un grupo de seis parejas, durante quince días, donde participaron los departamentos llaneros de Casanare, Meta y Arauca.



Su parejo para esa dura competencia fue Luciano Zambrano y hacían parte del grupo también María Regular, Delia Laya,Rafaela de Cisneros, Yadira Brito y Libia Rodríguez, quienes después se fueron retirando y al final quedó sólo ella de ese grupo, al que se unieron más adelante nuevas bailadoras como la también reconocida Ana Abigail Quenza.

A partir de ese momento entró a hacer parte de los grupos de bailadores de joropo, los cuales para asistir como delegados por el departamento de Arauca, debían someterse primero a una prueba o preselección y viajaba la pareja que clasificara.

Como anécdota recuerda que en un Festival en Acacías (Meta), le descalificaron a su parejo Jesús Farfán y la pareja de Hugo Mantilla, Ángela Trejos. Entonces debieron conformar una nueva pareja entre los dos araucanos, con estilos diferentes, pero que lograron acoplarse y entenderse en la danza y resultaron triunfadores en ese torneo.

“Yo quería el trofeo, aunque no me dieran plata, pero no fue posible llegar a un acuerdo, él se quedó al final con ese triunfo, desde luego repartiendo el dinero obtenido en el primer puesto”.

Festivales

Recuerda doña Élida, que ganó junto con su parejo del momento alrededor de 15 Festivales, sin contar los segundos puestos y reconocimientos que obtuvo por la participación en cada uno de los eventos realizados en ciudades como Bogotá, Medellín, Villavicencio, Cúcuta, San Martín, Acacías y de la hermana República Bolivariana de Venezuela en Barinas y Elorza, entre otros.

Dentro de sus parejos de baile además de Luciano Zambrano, se destacan su sobrino Pedro Jesús Farfán y Miguel Ángel Andrea, “El Coplero Enamorado”. Fueron alrededor de 10 o 12 años bailando a nivel de concurso.

Los premios que obtenía la delegación se sumaban y se repartían en partes iguales entre los participantes, como estímulo.

¿Por qué “la mariposa del llano”?

Así se autodenominó porque se identificaba con esa especie lepidóptera, que revolotea mucho, que viaja de lado a lado.

Gracias al apoyo de sus hijos mayores logró realizar sus sueños como bailadora de joropo, toda vez que se encargaban de la casa y el cuidado de los hermanos menores, del Llano”.

Reconocimientos

“En alguna época Sayco reunió a quienes representamos al departamento de Arauca en varios eventos culturales y nos entregaron un Diploma y posteriormente durante la Administración del ex_alcalde Hernando Posso Parales, un 4 de diciembre durante las actividades del Día de la Araucanidad, nos dieron un sombrero con la virgen de Santa Bárbara, como símbolo de llaneridad y reconocimiento por el aporte a la cultura llanera”, dijo. En efecto nos confirmó la Jefe de prensa, cultura y turismo de esa administración, Narda Lisbeth Guerrero Alvarado que se trataba de la Medalla Avenida Ciudad de Arauca.



Su última presentación en tarima la hizo tras ser invitada para hacer una muestra de joropo criollo Sabanero en el Festival Araucano de la Frontera, al lado de otros grandes bailadores, para no dejar perder la tradición del baile autóctono criollo.

De igual manera confeccionó los trajes y participó en el baile del paloteo. También es la autora de diferentes saludos durante la danza criolla, así como la gestora del “baile del perro”, que tiene una connotación específica porque representa al cuadrúpedo cuando su hembra está en calor, baile que protagoniza con el popular “Coroto”.

Así mismo “el baile del araguato” (mono aullador), danza que muestra a los primates rascándose o consintiéndose.

Reconocimientos según los araucanos

Tomado de la didáctica de OSQUIN. Escritor, compositor, cantante, músico y filosofo araucano maestro Oscar Quintero Sánchez el legendario coplero colombiano.

“El baile del joropo luego de enclavarse en la idiosincrasia de los pueblos de la provincia, extiende su legado de generación en generación, tomando fuerza en la década de los años 50, para luego convertirse en la fuerte competencia entre apureños y araucanos.

Ya en la década de los 60, el joropo traspasa los límites y se oficializa como el baile autóctono de los estados llaneros venezolanos de Apure, Barinas, Portuguesa, Cojedes y Guárico, y los departamentos colombianos de Arauca, Casanare, Meta, Vichada y Guaviare.

En Arauca se reconocen como pioneros del baile del joropo a nivel de concurso a: María Regular, Delia Laya, Rafaela de Cisneros, Yadira Brito, Libia Rodríguez, Elida Carrillo, Ana Abigail Quenza, Luciano Zambrano, Joaquín Eduardo Rico, Hugo Mantilla Trejos, Veto Ramírez y los Hermanos Ángel Alexis y Jesús Farfán Carrillo, esto sin contar las nuevas generaciones.

Hoy por hoy, en los albores del tercer milenio el Joropo galopa en la sangre de las juventudes llaneras y se ha convertido en el sustento de muchas personas gracias a las escuelas de danza, y “el joropo sigue dando lo más hondo del compás”.

El Joropo de ayer y el de hoy



“Bueno, pues hoy el joropo ha tenido unos cambios del 100 por ciento a nivel de danza, porque una cosa es el joropo, otra el joropo criollo y otra el joropo sabanero, que tiene una características diferentes.

Yo bailé y soy bailadora de joropo pero sabanero, me gusta mucho y aún, cuando me invitan voy y bailo, pero me gusta es la danza recia”, dijo nuestro personaje, tras soltar una carcajada y dejar ver el brillo de picardía en sus ojos.

“El joropo criollo no tiene ninguna coreografía, únicamente es lo básico, es decir el balceo, escubillao, corrillito, la vuelta campana…. El Joropo de hoy tiene más vueltas, el escubillao no es bajito, sino alto y una serie de pasos novedosos que adornan la danza, que no deja de ser bonita, desde luego.

Aclaro que no estoy criticando, solo respondo a su pregunta de los cambios que ha sufrido el baile del Joropo”, sostuvo con alto grado de nobleza. De sus descendientes ve con orgullo el trabajo que realiza desde el Grupo Corculla en Villavicencio, su nieto Iván Ernesto Carrillo Gutiérrez, como instructor de baile, aunque su hija Julia Madaly fue pareja internacional, pero por un corto tiempo, su nieta Ángela, también lo hizo en su momento.

Tomado de Camino Real (Arauca-Colombia). Enero 1-15 /2013.